domingo, 22 de marzo de 2015

El PSOE gana en Andalucía e iguala el resultado de 2012 con 47 escaños



Susana Díaz adelantó casi un año las elecciones andaluzas por la “inestabilidad” del Gobierno de coalición de PSOE e Izquierda Unida. A lo largo de la campaña electoral, la dirigente socialista ha pedido una mayoría amplia para tener un Gobierno fuerte y estable. Las urnas han otorgado a Díaz una victoria clara, pero lejos de la mayoría absoluta, por lo que afronta una legislatura en la que estará obligada a hacer un juego de equilibrios para gobernar. Con el 99% de los votos escrutados, el PSOE vuelve a ser primera fuerza en Andalucía y obtiene 47 escaños, los mismos que en la anterior legislatura. La mayoría absoluta se logra con 55 diputados, por lo que Díaz tendrá que buscar acuerdos, previsiblemente puntuales, con otras formaciones para tener la ansiada estabilidad.

Como auguraban las encuestas, el PP cae de forma estrepitosa y logra 33 diputados, 17 menos que en 2012. Podemos, en la comunidad en la que sus expectativas eran moderadas, entra con fuerza y suma 15 escaños. Izquierda Unida queda arrinconada por el ciclón del partido de Pablo Iglesias y logra cinco, siete menos que hace tres años. Y Ciudadanos, el partido de Albert Rivera, se alza con nueve y tiene la llave de la gobernabilidad de la comunidad.


Las urnas han confirmado la fortaleza del PSOE en Andalucía; la enorme erosión de las otras dos fuerzas tradicionales, PP e Izquierda Unida; y el ascenso de los nuevos, Podemos y Ciudadanos. En las décimas elecciones andaluzas, el PSOE recupera la mayoría social que perdió en los comicios de 2012 frente al PP de Javier Arenas, aunque con el peor resultado en porcentaje de voto de la historia autonómica (el 35%), y resiste el embate de las nuevas formaciones, que han obligado a repartir mucho más la tarta electoral.

No hay comentarios:

Publicar un comentario