Este artículo fue publicado
originalmente por Mundo 24
Un estudio elaborado por la
Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), la Universidad Central de Venezuela
(UCV) y la Universidad Simón Bolívar (USB), llegó a la conclusión de que las
“Misiones Sociales” están perdiendo fuerza.Los llamados programas que se
pensaron para atender a los más pobres y superar problemas sociales se han ido
desdibujando con el tiempo.
El estudio, citado por el
portal RunRun.es, concluye que el número de personas atendidas en las misiones
disminuyó, que están mal dirigidas y que se han politizado, entre otros
aspectos.
“¿Es beneficiario de alguna
misión social?”. Esa es una de las preguntas de la investigación y apenas el 8%
de los encuestados respondió afirmativamente. “Las misiones sociales no son
masivas como la propaganda oficial pretende hacer ver”, señala la
investigación, titulada Encuesta sobre las condiciones de Vida, cuya muestra
fue de 1.500 hogares.
La caída en el número de
beneficiados roza el 20%, si se compara con datos de hace cinco años. “En
número de personas alcanzan a más de 2 millones de personas. Hace cinco años
hasta 2,5 millones se reconocía como beneficiarios (reducción 19,6%)”.
Mala dirección
Otro hallazgo del estudio
que encabezó el sociólogo Luis Pedro España es que las misiones están mal
dirigidas. Al evaluar la “situación social de los que dicen recibir actualmente
una misión social” sólo el 19% está en pobreza extrema y 34% son pobres, pero
hasta el 47% son “no pobres”.
“Las
misiones sociales no van dirigidas a los más vulnerables (…) Aunque hoy el
perfil de los beneficiarios se compone de más pobres que no pobres, los
beneficiarios en pobreza extrema se han reducido levemente”, se
afirma en la investigación.
Cuando se detalla la
población cubierta por las misiones según el nivel de pobreza se observa que
los beneficiados por las misiones en situación de pobreza extrema sólo llegan
al 8,4%, entre los “pobres” asciende a 11,7% y 10,8% en la población que no
está en “estado de necesidad o pobreza”.
No son masivas
La Misión Alimentación
(Mercal), que llega a 1,9 millones de personas, y Barrio Adentro, que cubre a
1,7 millones de personas, son las de mayor alcance. Otras como la Ribas o la
Misión Vivienda tienen una cobertura de unas 300 mil personas, mientras que la
misión Negra Hipólita sólo abarca a 1.506 personas. “Las misiones no son
masivas, tampoco son focalizadas”, señala el estudio.
Cuando a la gente le
preguntaron de qué misión quisiera beneficiarse, el 41% de los consultados
manifestó que de la Misión Vivienda. El 16% dijo la Misión Amor Mayor, referida
a ayudas a jubilados, y 8% a la Misión Madres del Barrio.
“Las
misiones parecen ser entendidas por la población como un medio para alcanzar lo
que necesito o lo que aspiro (…) Las misiones nunca fueron (y ahora menos)
mecanismos para superar la pobreza”, concluye la investigación.
Entre las recomendaciones
que sugiere el estudio destacan que “hay que recuperar o idear un conjunto de
programas que rescaten el sentido de auxilio social que se necesita cuando se
transitan momentos de crisis como el actual” y que “se impone diseñar un
auténtico plan de superación de la pobreza basado en el esfuerzo y la
productividad”.
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